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EL APRENDIZAJE DE IDIOMAS EN TÁNDEM: UNA INTRODUCCIÓN

EL APRENDIZAJE DE IDIOMAS EN TÁNDEM: UNA INTRODUCCIÓN

Tener un compañero de tándem es lo mejor. Y no, con «compañero de tándem» no me refiero a dos personas que comparten una bicicleta. Me refiero al aprendizaje de idiomas en tándem, cuando dos personas se reúnen para practicar idiomas: la persona A practica el idioma B con la persona B durante 30 minutos, y la persona B practica el idioma A con la persona A durante los restantes 30 minutos. (Supongo que, técnicamente, podrían hacerlo en una bicicleta, pero centrémonos en los idiomas por ahora).

El tándem funciona mejor si asistes a clases de idiomas también, de esa manera puedes usar ese tiempo con tu compañero para practicar la conversación y poner todos los conocimientos teóricos a prueba. No es que quiera aguarte la fiesta, pero probablemente no sea suficiente con el tándem para aprender un idioma, porque seguramente solo os encontraréis una vez por semana durante una hora. Pero es una buena manera de complementar las clases de idiomas o de consolidar tus conocimientos después de un viaje de estudios en el extranjero.

BENEFICIO 1: MEJORA TUS CONOCIMIENTOS LINGÜÍSTICOS

Comencemos con el beneficio más obvio: tus conocimientos lingüísticos. Al practicar un idioma extranjero con un hablante nativo, tu comprensión oral y tu expresión oral mejorarán enormemente. No solo eso, también aumentará tu confianza. No olvidemos otro beneficio del aprendizaje en tándem: aprenderás las últimas expresiones de argot y modismos.

BENEFICIO 2: HACES AMIGOS

Si te reúnes habitualmente con tu compañero de tándem y tenéis muchas cosas de qué hablar, es probable que os hagáis amigos en poco tiempo. Al pasar tiempo con alguien de otra cultura, aumenta tu sensibilidad cultural, que es una habilidad muy vendible. #premiogordo

BENEFICIO 3: ES CÓMODO

También podemos hablar de la logística: el aprendizaje en tándem es cómodo. Puedes organizarte según tu agenda y aprender con tus propias condiciones. Ah, ¿y lo mejor? ¡Es gratis!

BENEFICIO 4: APRENDES COSAS NUEVAS

No solo mejoras tus conocimientos lingüísticos, sino que los redondeas. Digamos que tu compañero es un experto en variedades de uva y a ti te encanta la ópera. Os encontráis y ¡bum! Solo hablando de los intereses de cada uno, aprenderás sobre el vino y tu compañero se convertirá en un fan de la ópera.

DÓNDE ENCONTRAR UN COMPAÑERO DE TÁNDEM

Hay varios lugares por los que puedes empezar. Generalmente, las universidades o las organizaciones de estudios en el extranjero tienen implantado un sistema de aprendizaje en tándem. Si no, hay una aplicación muy útil, apropiadamente llamada Tándem, con la que puedes practicar idiomas con gente de todo el mundo mediante llamadas de vídeo.

CÓMO APRENDER EN TÁNDEM

Ahora que ya sabes el porqué y el dónde, es el momento de explicar el cómo:

  • Busca un nivel de idioma similar: asegúrate de escoger un compañero de tándem que tenga los mismos conocimientos lingüísticos que tú. Si tienes un compañero con un nivel de idioma más avanzado, acabarás hablando ese idioma casi todo el tiempo.
  • Divided el tiempo equitativamente: haz que tu teléfono emita un pitido cuando estés a la mitad del tiempo. Esto evitará cualquier pregunta incómoda, como «¿Es ya mi turno?», o tener que ir forzando poco a poco que se cambie la conversación al idioma que te interesa. (Una indicación; no funciona, ya lo he intentado).
  • Sé paciente y amable: esto es muy importante, después de todo, nadie sabe cómo pronunciar bien las ‘erres’ o las ‘oes’ al primer intento.
  • Encontraos tan a menudo como sea posible: encontrar tiempo para reunirse puede ser una de las mayores dificultades del aprendizaje en tándem, pero es importante tomárselo en serio y ceñirse a una agenda.
  • Canaliza tu profesor interior: corrige los errores de tu compañero de forma constructiva, haz observaciones y proponle mejoras (y acepta que te las proponga él a ti).
  • Prepárate: por supuesto, no es como una clase real, pero intenta pensar en varias cosas para hacer durante el tiempo limitado que tenéis juntos; como, por ejemplo, leer un artículo (en voz alta) y discutirlo después, practicar ciertas conversaciones o escenarios, o escribiros correos electrónicos para variar. Cuantas más cosas hagas, más interesante será.
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