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CÓMO CRIAR NIÑOS BILINGÜES: 5 MÉTODOS

Los muchos beneficios cognitivos, académicos y sociales de aprender idiomas extranjeros han favorecido que padres de todo el mundo busquen consejos para criar niños bilingües. Aunque esto no es tan sencillo como poner Dora la Exploradora y esperar que el vocabulario se pegue, es cierto que los niños tienen capacidad para aprender. Para aprovechar esta etapa única en la vida, los padres interesados en el bilingüismo tienen que hacer un esfuerzo consciente para ayudar a sus hijos a aprender: no hay un único enfoque válido, ya que las familias y las condiciones de vida son diferentes, así que aquí describimos cinco de nuestros métodos preferidos para criar niños bilingües.

1. UN PADRE, UN IDIOMA

En las familias en las que cada uno de los padres domina un idioma diferente, una técnica popular es la de «Un padre, un idioma» (también llamada «Una persona, un idioma» u OPOL). Como el nombre sugiere, los padres que practican el OPOL solo hablan en su idioma nativo a sus hijos, tanto en casa como fuera. Por ejemplo, una madre francesa habla francés y un padre cubano habla español. Hay que tener en cuenta el caso en que la familia vive en un país cuyo idioma es uno de sus idiomas (por ejemplo, España). En este caso, ese idioma se convierte en el idioma mayoritario y lógicamente los niños lo van a usar de forma más habitual y lo dominarán más rápidamente. Para combatir esto, nuestra madre francesa que vive en España debe estar especialmente pendiente de que sus hijos practiquen lo suficiente en francés, o idioma minoritario. (Muchos expertos dicen son necesarias al menos 25 horas a la semana). Será de gran ayuda abastecerse de recursos, como libros y películas, e interactuar con regularidad con otros hablantes de idiomas minoritarios (incluidos los miembros de la familia, amigos o una niñera).

2. IDIOMA MINORITARIO EN CASA

Otra opción es la técnica «Idioma minoritario en casa» o ML@H. Esto puede funcionar cuando los dos padres están cómodos en uno de los dos idiomas que habla la pareja o en más idiomas nativos. Por ejemplo, una madre italiana cría a sus hijos en Sídney con su marido australiano, que también habla italiano. En este caso, toda la familia habla italiano en casa, pero fuera de casa habla inglés. Este enfoque puede evitar la sensación que tienen muchos padres de que están «excluyendo» a otros de la interacción con su familia cuando están fuera de casa. También proporciona un marco claro para los niños, el hogar se convierte en el «interruptor» para cambiar de idioma. ¿El problema? El padre o la madre que se compromete a no utilizar su idioma nativo mientras está casa (padre australiano en nuestro ejemplo) puede tener dificultades con la sensación de que no está interactuando con sus hijos con la naturalidad con que lo haría en su idioma nativo.

3. IRSE A VIVIR A OTRO PAÍS

Un traslado laboral de uno de los padres puede ser la salvación para que sus hijos aprendan otro idioma. En este caso, una familia se traslada a un país extranjero y habla el idioma materno de los padres en casa (o idiomas), mientras que los niños aprenden y hablan el idioma de su país de adopción en la escuela o con sus amigos. Una gran ventaja de esta opción es que los niños van a progresar gracias a un sistema escolar extranjero, lo que hará que conozcan de forma eficaz lo que es estudiar en el extranjero antes de llegar a la edad universitaria. Una vez que se conviertan en adultos, estos niños –a veces llamados «Niños de la tercera cultura»– encuentran menos intimidante la idea de irse a estudiar o trabajar en el extranjero.

4. PROGRAMAS DE INMERSIÓN LINGÜÍSTICA

Si trasladarse al extranjero no es una opción, es posible que los padres deseen buscar escuelas de idiomas extranjeros en su propio país, donde se proporciona a los estudiantes una inmersión lingüística en la que todas las clases se imparten en un idioma extranjero. Los padres pueden utilizar esas escuelas para reforzar un idioma minoritario mientras que viven en el extranjero o para inculcar un segundo idioma a sus hijos mientras que viven en su propio país. La posibilidad de estudiar módulos en el extranjero, además de la inmersión lingüística proporcionada, pueden ampliar las opciones posteriores para estudios superiores o carreras.

5. CLASES DE IDIOMAS EN CASA Y EN EL EXTRANJERO

Para los padres monolingües que no tienen la posibilidad de desplazarse al extranjero, una forma de que sus hijos aprendan otro idioma es buscar opciones para que interactúen en otra lengua. Aunque a los niños se les suele llamar «esponjas», es importante recordar que, aunque es mucho más fácil para las mentes jóvenes aprender idiomas extranjeros, siguen necesitando bastantes horas prácticas (y variadas). Se puede atacar el problema desde una serie de ángulos; apuntando a los niños a clases de idiomas, a campamentos de verano y a viajes de estudios al extranjero, o contratando a una niñera o au pair cuyo idioma materno sea el idioma que se desea que aprendan. Esto también se puede complementar pasando tiempo con amigos que dominen ese idioma y utilizando recursos en ese idioma, como películas y libros.

 

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