Es un sólo un corto viaje desde Londres, pero Gales, en el extremo occidente de Gran Bretaña, sigue pareciendo un mundo diferente. Tiene su propio idioma, que habla con fluidez un 20% de la población y escrito en las señaeles en toda la región, aunque obviamente todo el mundo también habla inglés. Colinas y montañas, castillos y pueblos de la costa hacen de Gales el lugar ideal para actividades como equitación, escalada o la vela. Cardiff, la capital, es joven y creativa.